PARA REFLEXIONAR

Derek Prince dijo: Mientras meditaba en diferentes definiciones de lo que es fe, llegué a esta definición “La fe es tomar a Dios en serio”. Esta definición surgió como resultado de conocer a tantos creyentes que decían tener fe, pero que no tomaban a Dios en serio y no lo consultaban en su día a día.

LECTURA BÍBLICA DEL DÍA

Porque tengo presente la fe sincera (no fingida) que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también

2 Timoteo 1:5 NBLH

Considerando la expresión del Apóstol Pablo sobre la “fe sincera” y la “fe fingida”, debe llevarnos a la siguiente pregunta: ¿qué clase de fe estoy practicando? Entrar a un nuevo año es emocionante porque tenemos expectativas sobre muchos sueños, peticiones y anhelos que hay en nuestro corazón; por esa razón nuestra oración es que en esta Convención Volviendo Al Original 2019 puedas escuchar Su voz y tu fe sea aumentada.

La fe fingida es una simulación, mientras la fe sincera es el resultado de tu relación con Dios como Padre perfecto. Ahí entiendes que eres hijo y no esclavo, y logras disfrutar y dejarte guiar por Dios como un Padre bueno. Él sabe por lo que estás pasando, a qué le temes, cuáles son tus preocupaciones y qué estás esperando este año. Pero necesitas volver a creer que tu Padre tiene cuidado de ti.

Si tu fe está herida, o desgastada, recuerda que los brazos de tu Padre están abiertos, y te sostienen para restaurarla. Debes volver a confiar como al principio, con una fe sincera como la de un niño, una fe que no se basa en tus ideas o pensamientos, que no es una herencia cultural, o una experiencia mística, sino que cree con pureza a la promesa. La fe genuina es inquebrantable, sencilla, supera la prueba, y ¡puede mover montañas!

OREMOS

Señor te doy gracias por la revelación de la paternidad. Hoy quiero que sanes mi fe herida, renuncio a la incredulidad, al temor, a mis conceptos personales, y determino que éste será un año donde mi fe será sincera y no fingida para agradarte y emprender todos los sueños y proyectos a los que me guíes. En el nombre de Jesús. ¡Amén!

RECUERDA

¡Dios aprecia que nos atrevamos a realizar todo por fe!